Historia del Juego
Muchos apasionados por el Bingo afirman, lamentablemente con poco fundamento histórico, que la primera aparición del Bingo se remonta a las épocas del Imperio Romano. El primer antecedente registrado y comprobado que ha dejado el juego, data del siglo XIV y era practicado en tierras italianas, (por esto su conexión con el Imperio Romano) bajo el nombre de Giuocco del Lotto d'Italia.
Más adelante, evidentemente transportado por mercaderes Florentinos (de donde era originario), el juego llega a los países cercanos de Alemania y Francia. En Alemania, curiosamente, adquirió un matiz educativo, siendo utilizado para enseñar matemáticas a los niños en edad escolar. En Francia, sin embargo, el juego tomó gran importancia, siendo practicado con mucho gusto por una buena parte de la nobleza ya para el año 1770 bajo el nombre de Le Lotto.
|
De todas maneras el juego no adquiere su carácter definitivo hasta no llegar, como tantos otros juegos de azar, al país donde florece y se convierte en lo que actualmente conocemos como Bingo, los Estados Unidos. Edwin Lowe, es, por lo tanto, considerado el padre moderno del Bingo.
Lowe era un vendedor de juguetes que recorría las ferias del país buscando ampliar su cartera de clientes y fue en Atlanta donde se topa con un hallazgo que cambiaría su vida.
|
Caminando por dicha feria, éste señor, se ve poderosamente atraído por un grupo de personas que animadamente jugaban en grupo a un misterioso juego de azar. Éste juego era, nada menos que el Beano, antecesor más próximo del Bingo moderno, llamado de ésta manera por ser practicado con frijoles (beans, en inglés) para marcar los números. Tal era el entretenimiento que mostraban sus jugadores que a Lowe se le encendió la idea de adoptarlo para si y fabricarlo para los más chicos. Fue entonces que se produce el cambio de nombre, cuando Lowe, ya en Nueva York, decide ponerlo a prueba y jugarlo con sus amigos.
Fue una conocida suya quien producto de una equivocación, rebautizó el juego, al ganar y gritar Bingo! en lugar de Beano!. El nombre le pareció a Lowe mucho más simpático y se lo cambió en el acto, pero no fue éste el único cambio que le realizó Lowe al juego, ya que con la ayuda de un matemático, diseño los cartones que conocemos actualmente y delineó, además reglas de juego más precisas y claras. Fue de ésta manera que el antiguo Giuocco del Lotto d'Italia se ha convertido, a través de los siglos, en el popular juego del Bingo que se practica hasta en nuestros días.
Volver a la página principal del sitio